17

Nov 2014

Hola !!!

Mientras preparaba los contenidos y la estructura de mi puesta en escena en el vasto mundo de internet pensaba en el tema al que quería dedicar mi primer post. Finalmente, decidí que lo que para mí sería un buen comienzo, era algo que me conectaba directamente con el aterrizaje en este mundo, con el inicio de mi existencia.

Dedico pues este post a mis padres, sin los cuales no estaría aquí. Tal y como comparto en el apartado “Sobre mí”, me eduqué en un entorno emprendedor y fueron precisamente, ellos, los artífices de esta educación basada en la libertad y la responsabilidad que implica el don de elegir. Ambos sembraron en mí la cultura del trabajo y estimularon el hábito de la proactividad. Aprendí que la persona que debía diseñar la arquitectura de mi vida era yo misma en base a mis valores, a mis principios. Un fin en mente, un sentido, mi propio sentido.

No tardé mucho en descubrir lo que realmente me apasionaba. Pronto sentí curiosidad por el funcionamiento de las organizaciones orientadas a la excelencia y la forma en que las personas y los equipos interactúan y evolucionan en ellas. Seguramente por ello, me decanté por los estudios de psicología. Aunque fue luego, con el tiempo, cuando tomé conciencia nítidamente de mi vocación: ayudar a personas, equipos y organizaciones a conseguir sus objetivos.

Se habla de la importancia de pronunciar nuestro nombre completo, seguido con sus dos apellidos. Parece que es una forma de honrar o, cuando menos, de reconciliarnos con nuestros antepasados y tener una vida emocional sana. Mi marca personal, la que esta web presenta, lleva mi diminutivo y mi primer apellido por cuestiones de simplicidad y aprovecho este mágico inicio para honrar con respeto a mi padre, Enrique Bordas Sauret y a mi madre, Carmen Santacreu Cosp por darme la vida.

Además de ellos, también ha habido personas importantes que han influido en que a día de hoy sea como soy. A estas personas, a las que están y también a las que ya no están, rindo profunda gratitud por inspirarme con su talento y por enriquecer mi camino.

Dedico, cómo no, un cálido guiño a Jordi, mi hermano pequeño y agradezco su pertinaz insistencia para que esta web sea una realidad. Con él comparto cariño, complicidad y pasión, además de un excitante proyecto profesional en el universo dulce de la gastronomía, en base a todo lo que aprendimos juntos en la preparación de la Coupe du Monde de Pâtisserie 2011. Gracias también a mi hermano mediano, Enrique, por estar siempre ahí.

Gracias a quienes también habéis contribuido generosamente para hacer realidad este reto de visibilidad de marca personal.

Me llamo Montserrat Bordas Santacreu y hoy empieza un nuevo ciclo en mi vida.

Bienvenid@s!